08
DEC
2020

Third Sunday of Advent 13 December 2020

The Gospel: John 1: 6-8, 19-28

  John the Baptist came as a witness of light, not being light, but to announce the way, and invite us to return to the desert and live a radical conversion, to be purified by the waters of Jordan, enter the promised land again and welcome the arrival of God.

As missionary disciples of Jesus we might ask ourselves –

  • What conversion is the gospel, the Spirit inviting us to?
  • What are my deepest hopes?
  • What difficulties are there in my heart or in my attitudes that impede the lord’s coming?

To set out means to do what John the Baptist did; cleanse, sweep the paths, remove obstacles, stones, weeds so that we can walk the road without difficulty and in this time of Advent, which is dynamism, personal and community movement in joy and preparation in the daily life. Advent is a waiting time that encourages and challenges us from its mystery of presenting Jesus as Messiah and Son of God. 

This identity, which will be discovered and progressively understood in the light of his words and works, is also inspired by John’s preaching and the events that precede and prepare Jesus’ public activity:  baptism… this baptism of the spirit demands a change from within and the consciousness that is revealed in personal and community life.

John in his voice, which shouts in the desert calls us to proclaim the kingdom of our time and denounce what damages life; denounce the injustices which the most vulnerable suffer in so many ways; in the system of our world today, this pandemic has been the greatest global challenge we have ever faced; also in the face of what comes out of the human heart, the good and the bad, what welcomes life or hurts it, what embraces it or drives it away, the voice that shouts in the desert to this world, challenges us to discover that God is love and that he takes care of us. The voice that shouts in the desert challenges us to discover that it is a liberating Word in Love, Brotherhood/Sisterhood, Justice and Peace; that in the style of the First Community, “The Spaniard”, as Antonio de Montesinos did, we put the voice in community…

Timothy Radcliffe, OP puts it like this: “Our words are the enlightenment and prolongation of The Word. In our prayers is God, praying, blessing, and praising”, if in community we ask the Father’s kingdom to come to us, the Lord to grant us His Spirit and to prepare in each and every one and in our community the coming of His Son. Like John the Baptist, we seek in this Advent to be that witness of light in the midst of so much darkness caused human division, a witness of light and of peace.

Sr. Nancy Robledo OP 

 

El Evangelio:  Juan 1: 6-8, 19-28

Juan Bautista vino como testigo de la luz, no ser luz, anunciar el camino,  nos invita a volver al de desierto y vivir una conversión radical, ser purificados por las aguas del Jordán, ingresar de nuevo en la tierra prometida y acoger la llegada de Dios.

Como discípul@s misioner@s de Jesús.

  • ¿A qué conversión nos está invitando el evangelio, el Espíritu?
  • ¿cuáles son mis esperanzas más profundas?
  • ¿Qué dificultades hay en mi corazón o en mis actitudes que impiden la venida del Señor?

Ponernos en camino significa hacer lo mismo que hizo Juan el Bautista; limpiar, barrer los caminos, quitar los obstáculos, piedras, yuyos para que podamos andar el camino sin dificultad y en este tiempo de Adviento, el cual es dinamismo, movimiento personal y comunitario en la alegría y preparación en el diario vivir, es un tiempo de espera que nos anima y desafía desde el misterio de presentar a Jesús como Mesías e Hijo de Dios.

Esta identidad, de que se irá descubriendo y comprendiendo progresivamente a la luz de sus palabras y obras, es la inspirada también en la predicación de Juan y en los acontecimientos que preceden y preparan la actividad pública de Jesús: el bautismo…este bautismo del espíritu exige un cambio desde el interior y la conciencia que se revela en la vida personal y comunitaria.

Juan en su voz, la  que grita en el desierto nos convoca a anunciar el reino de nuestro tiempo y denunciar lo que daña la vida, denunciar la injusticias desde muchas formas que sufren los más vulnerables – frágiles del sistema de nuestro mundo actual, en este tiempo de pandemia ha sido el desafío más grande y humano que nos ha tocado vivir frente al virus pero también frente lo que sale del corazón humano, lo bueno y lo malo, lo que acoge la vida o la lastima, lo que abraza o aleja,   la voz que grita en el desierto a este mundo nos reta a descubrir que Dios es amor y que nos cuida, que la voz que grita en el desierto sea una Palabra Liberadora en AMOR, HERMANDAD, JUSTICIA Y PAZ… y que al estilo de la PRIMERA COMUNIDAD, “ LA ESPAÑOLA”,  como Antonio de Montesinos pongamos la voz en comunidad…

Timothy Radcliffe, OP: “Nuestras palabras son la iluminación y la prolongación de La Palabra. En nuestras oraciones está Dios, orando, bendiciendo y alabando.”

Si en comunidad pedimos venga a nosotros tu reino, que el Señor nos conceda su Espíritu y vaya preparando en cada uno/a y en nuestra comunidad la venida de su Hijo.

Como Juan el Bautista, buscar en este Adviento ser ese testimonio de luz en medio de tanta oscuridad ocasionada por la división entre las personas.

Sr. Nancy Robledo OP 

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